jueves, 18 de noviembre de 2021

20 de Noviembre, Día de la Soberanía Nacional

    El 20 de noviembre se conmemora el llamado “Combate de la Vuelta de Obligado”, en 1845. Soldados de la provincia de Buenos Aires resistieron la invasión del ejército anglo francés. La fecha fue instaurada por el Historiador José María Rosa y se oficializó por medio la Ley 20770 en 1974 en oportunidad de la repatriación a nuestro país de los restos de Juan Manuel de Rosas.

    En el año 2010 se inauguró un monumento a tal gesta en la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires. Bajo la iniciativa de Cristina Fernández se estableció como feriado nacional mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia.

    En términos estrictos en 1845 no detentábamos el carácter de Estado Nacional sino una Confederación de Provincias cuya representación nacional estaba en manos del gobernador de Buenos Aires, en ese momento, Juan Manuela de Rosas.

    En el siguiente vídeo podrán recorrer los sucesos de ese día. 





    Lucio Norberto Mansilla (Buenos Aires, 4 de marzo de 1792 - Ib., 10 de abril de 1871) fue un militar, agrimensor y político argentino destacado en la guerra de la Independencia, la guerra del Brasil y, especialmente, en la Guerra del Paraná. Fue  Jefe del Departamento del Norte y condujo a las tropas argentinas que enfrentaron a la flota anglo-francesa, en la batalla de la Vuelta de Obligado, llamada hoy la Batalla de la Soberanía, acontecida el 20 de noviembre de 1845.


jueves, 21 de octubre de 2021

Corchito va por el mundo de Mirta Goldberg


Los chic@s de 1ro. participaron de actividades  basadas en el cuento "Corchito va por el mundo"que permitieron realizar el siguiente video!


La pasamos genial!

martes, 12 de octubre de 2021

12 de Octubre "Día de la Diversidad Cultural"

 

    El 12 de octubre es la fecha en la que durante muchos años se «celebró» el arribo de los «conquistadores» europeos al continente americano. Esta mirada de la historia —y en particular de la efeméride— se ha ido transformado y permitió asignar otros sentidos al recuerdo de lo ocurrido. Se trata entonces de comprender que no es un día de celebración, sino de conmemoración y recuerdo, en el que es necesario promover la reflexión histórica y el diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos indígenas.  

    En esa fecha, pero de 1492, Cristóbal Colón, marino genovés al frente de una expedición enviada por la corona española, desembarcó en las Antillas iniciando así un largo proceso de dominación y colonización en el actual territorio americano. Para recordar este hecho en nuestro país, en 1917 se estableció el 12 de octubre como el Día de la Raza porque ese era el nombre que recibía en España la celebración del «descubrimiento del Nuevo Mundo» y el «contacto» con sociedades, culturas y religiones hasta ese momento desconocidas para ellos.  

    Ya desde la segunda mitad del siglo XX el concepto de raza empieza a ser cuestionado internacionalmente, porque no es pertinente para referirse a todas las personas como seres humanos, sujetos de derechos. En 1964, en Moscú, la Unesco aprobó por unanimidad un documento de trece puntos sobre los aspectos biológicos de la cuestión racial como forma de combatir los argumentos racistas. Entre esos lineamientos se acuerda que, como regla general, los grandes grupos étnicos se extienden por vastos territorios que engloban pueblos diversos por su lengua, su economía, cultura, etc. y que «ningún grupo nacional, religioso, geográfico, lingüístico o cultural, constituye ipso facto una raza; el concepto de raza entraña únicamente factores biológicos». Todos los humanos pertenecemos a la misma especie, por lo que resulta ofensivo y discriminatorio utilizar el concepto de raza. 

    Durante muchos años se discutió este controvertido uso de la noción de razas y la forma de evocar esta fecha en la Argentina. Recién en 2010 se cambió el nombre Día de la Raza por Día del Respeto a la Diversidad Cultural, mediante el Decreto 1584/10. De este modo, se otorgó a la conmemoración del 12 de octubre un significado acorde al valor establecido en la Constitución nacional para la diversidad étnica y cultural. Y desde entonces se trata de un día para reflexionar acerca de esta diversidad, especialmente de los pueblos indígenas que habitan nuestro territorio y de sus luchas por preservar sus culturas y lenguas. 

    Desde otra perspectiva, es posible pensar la conmemoración del Día del Respeto a la Diversidad Cultural como parte de un trabajo colectivo para reunir la memoria con la justicia. Se trata de desandar la historia por la cual el protagonismo de los pueblos indígenas y sus múltiples creaciones culturales resultaron sistemáticamente invisibilizados a lo largo de siglos, en el marco de una política que tuvo entre sus principales objetivos subalternizar, incluso aniquilar, a estos pueblos. Planteado en estos términos, el Día del Respeto a la Diversidad Cultural es una invitación para dejar de pensar nuestra historia con las lentes del «conquistador» y comprenderla desde la perspectiva de los pueblos americanos.  

    La llegada de los europeos a América a fines del siglo XV produjo estragos en la historia de los pueblos nativos. Su brutal disminución demográfica en este período es uno de los índices contundentes de un sistema de dominación que provocó muertes masivas. Primero como consecuencia de las disputas por la ocupación del territorio y, luego, mediante la implantación de regímenes de explotación de la población (como la encomienda) o la resignificación de sistemas preexistentes (como la mita y el yanaconazgo). Ante la multiplicación de las muertes y el deterioro físico causados por estos regímenes en la población nativa, los europeos institucionalizaron la esclavitud en América para emplear bajo esta a las personas africanas y sus descendientes (otra de las fuentes de conformación de la diversidad cultural americana). Las enfermedades transmitidas por europeos (viruela, sarampión, gripe, entre otras) también elevaron el número de muertes de la población indígena.





miércoles, 22 de septiembre de 2021

Del 24 de agosto al 24 de septiembre festejamos el Día del Lector y la Lectora

    "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído". Así, expresó el privilegio de ser lector, el escritor argentino Jorge Luis Borges, en su poema "Un lector", publicado en Elogio de la sombra, en 1969. 

 


    En coincidencia al nacimiento de Jorge Francisco Isidoro Luis Borges ocurrido en 1899, cada 24 de agosto se conmemora el Día del Lector. Es el escritor argentino más reconocido internacionalmente. Fue autor de poesías, ensayos y cuentos que se consideran modelos de alta literatura. También escribió guiones de cine y dictó conferencias en todo el mundo.

    Los libros parecen ser una tapa más o menos dura y adentro un montón de hojas abrochadas llenas de letras. ¿Solo eso son? Por afuera, sí. Por adentro... Es decir, si los leés, pueden ser muchas cosas o todas las cosas del mundo. Veamos. 

 

 

    El niño Borges se pasaba días y días encerrado en la inmensa biblioteca de su padre. ¿Estaba en penitencia? No, los libros se habían transformado en sus juguetes preferidos. Desde que aprendió a leer, no hizo más que utilizar esa habilidad para devorar libro tras libro con pasión. Era el Buenos Aires de comienzos del siglo XX, hace cien años, cuando todavía andaban los tranvías, las casas eran bajas y casi no había autos.

    Borges viajaba con esos libros y su imaginación a países desconocidos, a otros planetas, pasando las páginas de inmensas enciclopedias. Su padre, después, le contaba las historias de la familia, donde se mezclaban los caudillos con el nacimiento de la patria. Y luego una institutriz le hablaba en inglés, que fue casi su lengua materna

    En ese pequeño universo, cuyos límites eran una casa baja y con aljibe –aunque en su cabeza era el Infinito–, creció el escritor y poeta más importante de nuestra historia.

 

 La rima no se olvida

    En las enciclopedias, Borges encontraba datos e historias de todas las cosas. De eso se ocupan las enciclopedias. Pero aquí no terminaban sus lecturas, que seguían con los cuentos y las novelas, en inglés o castellano, de muchísimos autores. Y la poesía...

    Ya de niño le encantaban los versos. Como tenía muy buena memoria, era capaz de repetir los más variados, algo que en su tiempo era bastante común entre los chicos. ¿Vos sabés alguna poesía de memoria?

 

El libro de arena

    Es el título de uno de sus cuentos más extraños. ¿Te acordás del niño encerrado en la biblioteca? Bueno, aquí cuenta la historia de un libro muy raro, que pesa bastante y donde la numeración de las páginas no es correlativa: después de la 28 sigue la 13, y cosas así.

    Luego de pasar una página, es imposible volver a encontrarla. Es un libro y todos los libros a la vez, tanto que el lector, el mismo Borges, termina obsesionado con su lectura, hasta que lo esconde en una biblioteca. ¡Guau!

 


 

Animales muy extraños

    Del mismo modo que Tolkien había creado toda una mitología nueva, Borges nos cuenta de animales muy raros que aparecen en algunas mitologías. Él los reunió a todos en El libro de los seres imaginarios.

    Por ejemplo, el hipogrifo, una criatura mitad caballo y mitad águila, o al kraken, un animal marino que es una especie de pulpo o calamar gigante que, emergiendo de las profundidades, ataca a los barcos y devora a los hombres. ¡Ay!

    También habla de los elfos, los gnomos y las hadas. Y de algunos seres que aparecen en la mitología griega, como el minotauro, que tenía cuerpo de hombre y cabeza de toro. Y vivía en un laberinto, uno de los lugares favoritos de Borges.

 

 Fuente: https://franilustracion.blogspot.com

 

Hablemos de guapos

    Seres mitológicos, laberintos, espejos, libros de arena... De todo ello nos contó Borges, pero también escribió sobre lo que le llegaba de la ciudad en la que nació, Buenos Aires, y sobre todo del barrio que habitó, Palermo.

    De allí salieron sus historias de guapos, de duelos criollos, de cuchilleros y de otros personajes que alguna vez vivieron y tanto lo asombraron.

 


 Fuente: billiken